Girona

No es porque resida aquí pero siempre me pareció una ciudad ideal para vivir, a poquita distancia del Pirineo y de la espléndida Costa Brava, pequeña y encantadora, y desde luego preciosa. ¡¡No dejéis de visitarla!!. 

A grandes rasgos haremos una visita por los lugares más emblemáticos de la ciudad y su 'barri vell'. Podéis comenzar la ruta por el puente de Piedra y el inicio de la Rambla, dónde se ubica la oficina de turismo que resultará muy útil para callejear e informarnos.  El 'Pont de Pedra' levantado sobre tres arcadas de piedra ofrece una de las maravillosas vistas sobre el río Onyar y sus coloridas casas, 'les cases de l'onyar'.


Además de poder apreciar uno de los puentes más representativos de la ciudad, el de les 'peixateries velles'  o puente Eiffel, quien lo diseñó y construyó diez años antes que la famosa Torre de París. ¿Sorprendente no?. En turismo comienza la Rambla de la Llibertat que transcurre paralela al río  y siempre está sobradamente animada con su terrazas para ocio, sus puestos de flores, o con pintores que venden sus cuadros, o bien los puestos de embutidos y otros manjares.



Dónde lo más característico son los soportales y techos bajos de 'les voltes', que recorren el margen derecho de la Rambla y justo debajo de uno de ellos hay que conseguir encontrar el mapa de París. Casi en frente, la subida al puente Eiffel y otro extraordinario espectáculo sobre el río Onyar, divisamos ya la Catedral y la Colegiata, dos referentes del paisaje de la ciudad.


Podéis volver sobre vuestros pasos para visitar la Plaça del Vi, aquí se ubica el Ayuntamiento y el Teatro municipal, en forma de herradura con un bonito interior. Se trata de  una hermosa plaza de palacios, completamente porticada a su alrededor. Siguiendo por la calle Ciutadans podrás encontrar la Fontana d'Or, edificio románico de carácter civil declarado patrimonio allá por el 1921. Y al final de Ciutadans la preciosa y empinada  subida al convento dominico de Sant Domènec.

Desde la calle la Força, las callejuelas se estrechan y el laberinto del 'Call Jueu',  junto con los patios ofrecen una estampa medieval, se trata del barrio judío mejor conservado de Europa. Es realmente agradable perderse por sus calles al atardecer o bien venir en época de Flors (principios de mayo) cuando los patios privados permanecen abiertos y la mayoría de ellos engalanados compiten por el premio del concurso.


Recrearse por las empinadas calles que desembocan en la Catedral con su majestuosa escalinata, situada en el punto más alto de la ciudad, posee una nave gótica en el interior y un majestuoso Claustro románico que de verdad vale la pena visitar.


Dejando atrás la Catedral, a mano izquierda se puede acceder a la Colegiata de Sant Fèlix, de campanario gótico y fachada barroca era el principal templo de Girona antes de la construcción de la Catedral. A mano derecha podéis acceder a los baños árabes con su cúpula octagonal y divino en el interior, se usaron como baños hasta el siglo XV.



Girona esta llena de piedras y escaleras, ¡os recomiendo un buen calzado ya que los adoquines y los tacones andan algo reñidos! y por el paseo de la reina Joana encontraréis ambas cosas, hasta llegar al Jardins dels Alemanys en la parte alta de la localidad y desde dónde podemos comenzar nuestro paseo por la murallas carolingias de esta fronteriza ciudad y la subida a diversas torres que son auténticos miradores sobre el núcleo urbano y sus alrededores. 
El consejo para esta visita es intentar realizar el paseo de las murallas desde estos jardines, puesto que en sentido contrario la empinada cuesta y escaleras son más pronunciadas. Y si acabáis toda la caminata llegaréis a un refugio antiaéreo de la Guerra Civil que gestiona el museo de Historia de la localidad, y que se abre al público durante el evento Girona Temps de Flors (principios de mayo), estupenda época para disfrutar de esta pequeña y gran ciudad cuando los patios y las calles están engalanados de flores, algunos bellos ejemplos de la última exposición:



Otro gran acontecimiento de la ciudad es la fiesta Mayor: las 'Fires de Sant Narcís', patrón de la ciudad  y que durante una semana de finales de octubre tiene una excelente programación musical y cultural, además por supuesto de la feria y las barracas, ubicadas en el maravilloso Parc de la Devesa de Girona, el parque urbano más grande de Catalunya.


El festival de Jazz en el mes de septiembre con música en directo en diversos locales de ocio; además de grandes museos para visitar, uno de mis favoritos es el museo del cine; y una gran oferta gastronómica desde menús de diez euros hasta el menú degustación del Celler de Can Roca, eso sí, con reserva, ¡uaauu, mejor elige tú!.

Y para acabar la visita, al final del último puente sobre el Onyar, encontrarás la famosa escultura de piedra de la leona, una de las leyendas de la ciudad que dice: volverás a Girona si le has dado un beso al 'cul de la lleona'.


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